Síntomas, causas y tratamiento para el herpes

By | December 22, 2018
El herpes es una infección causada por el VHS (virus del herpes simple). Afecta a los genitales externos, la región anal, las superficies de la mucosa y la piel de otras partes del cuerpo.

El herpes se considera una enfermedad a largo plazo. Sin embargo, muchas personas nunca han padecido los síntomas, incluso aunque sean portadores del virus.

Los síntomas incluyen ampollas, úlceras, disuria, herpes labiales y secreción vaginal. Aunque no existe ninguna cura, se puede tratar con medicamentos y remedios caseros.

En este artículo, vamos a hablar sobre los síntomas del herpes, cómo tratarlo y cómo prevenirlo.

Datos rápidos sobre el herpes:

  • Hay dos tipos de virus del herpes simple: VHS-1 (herpes tipo 1 o herpes oral) y VHS-2 (herpes tipo 2 o herpes genital).
  • Más del 50 por ciento de los estadounidenses padecen VHS-1.
  • Alrededor del 15,5 por ciento de los estadounidenses entre 14 y 49 años padecen VHS-2.
  • Practicar sexo oral con alguien que tenga herpes labial eleva el riesgo de infectarse.
  • Es imposible contagiarse de herpes genitales en el asiento de un baño.

Síntomas

herpes on the face
El herpes es una infección causada por el VHS.

La mayoría de las personas no experimentan síntomas durante meses o años tras haberse infectado con el virus. Los pacientes que padecen síntomas durante la etapa inicial generalmente empezarán a notarlos unos 4 días después de la exposición (la media ronda entre los 2 y los 12 días).

Muchas personas con VHS padecen herpes recurrentes. Cuando alguien se infecta por primera vez, las recurrencias tienden a aparecer con más frecuencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, los periodos de remisión se alargan, por lo que, cuando aparecen, tienden a volverse menos graves.

Síntomas durante la infección primaria

La infección primaria es un término utilizado durante un brote de herpes genital y se produce cuando una persona se infecta por primera vez. Los síntomas pueden ser bastante graves e incluir:

  • ampollas y úlceras en los genitales externos, en la vagina o en el cuello uterino;
  • secreción vaginal;
  • dolor y picazón;
  • ganglios linfáticos inflamados y sensibles;
  • disuria;
  • temperaturas altas (fiebre);
  • malestar (sentirse mal);
  • herpes labiales, o
  • ampollas enrojecidas en la piel.

En la mayoría de los casos, las úlceras se suelen curar y los individuos no tendrán cicatrices duraderas.

Síntomas durante la infección recurrente

Los síntomas que aparecen en una infección recurrente tienden a ser menos graves y no duran tanto como en la fase de la infección primaria. Normalmente, los síntomas no durarán más de 10 días e incluyen:

  • sensación de quemazón u hormigueo alrededor de los genitales, de forma previa a la aparición de las ampollas;
  • aparición de ampollas y úlceras en el cuello uterino;
  • herpes labiales, o
  • ampollas enrojecidas.

En algunas ocasiones, pueden aparecer recurrencias menos frecuentes y graves.

Causas

Cuando el VHS se presenta en la superficie de la piel en una persona infectada, se puede transmitir de forma fácil a otro individuo a través de la piel humectada que recubre la boca, el ano y los genitales. El virus también puede expandirse a otros individuos mediante otras zonas de la piel, como el área que rodea los ojos.

Un ser humano no puede contagiarse con VHS por tocar un objeto, una superficie de trabajo, un lavabo o una toalla que haya sido manipulada por una persona infectada. La infección puede aparecer en las siguientes situaciones:

  • Durante el sexo vaginal o anal sin protección.
  • Durante el sexo oral con una persona que sufra herpes labial.
  • Durante el intercambio de juguetes sexuales.
  • Durante el contacto genital con una persona infectada.

Es más probable que el virus se transmita justo antes de que aparezca la ampolla, cuando está visible, y hasta que haya sanado por completo. El VHS puede transmitirse a otra persona aunque no haya signos de brotes, aunque hay menos probabilidades.

Si una madre con herpes genitales padece llagas durante el parto, es posible que transmita la infección al bebé.

Tratamiento

Existe una gran variedad de tratamientos, entre los que se incluyen:

Los remedios caseros

Mans feet at the end of a bath
Los baños con un poco de sal pueden aliviar los síntomas del herpes.

Hay muchos remedios caseros que pueden ayudar, como por ejemplo:

  • La ingesta de analgésicos, como el paracetamol o el ibuprofeno.
  • Los baños con agua salada ayudan a aliviar los síntomas.
  • Los baños calientes en general.
  • La aplicación de vaselina en la zona afectada.
  • Evitar ropa ajustada alrededor de la zona afectada.
  • Lavar las manos de forma minuciosa, sobre todo después de tocar la zona afectada.
  • No mantener relaciones sexuales hasta que hayan desaparecido los síntomas.
  • En caso de disuria, la aplicación de una crema o loción específica para la uretra, como la lidocaína, puede aliviar el dolor.

Algunas personas creen que el hielo puede ayudar, sin embargo, no es aconsejable aplicarlo directamente sobre la piel, primero, debe envolverse con una prenda o toalla.

Medicación

No existe ningún medicamento que pueda eliminar el virus del herpes. Los médicos pueden recetar un fármaco antiviral, como el Aciclovir, que evita la multiplicación del virus. Los medicamentos antivirales ayudarán a que el brote desaparezca más rápido y a reducir la gravedad de los síntomas.

Normalmente, los médicos recetan medicamentos antivirales a la persona que sufre los síntomas por primera vez. Como los brotes recurrentes suelen ser suaves, no es necesario seguir ningún tratamiento.

Tratamiento episódico y supresivo

Generalmente, el tratamiento episódico se receta a personas que padecen menos de seis recurrencias en 1 año. Los médicos pueden prescribir antivirales durante el transcurso de 5 días cada vez que aparecen los síntomas.

Los médicos recetan tratamientos supresivos si una persona experimenta más de seis recurrencias en un año. En algunos casos, el médico puede recomendar que el individuo lleve un tratamiento antiviral de forma indefinida. El objetivo es evitar las recurrencias múltiples. Aunque el tratamiento supresivo reduce de forma significativa el riesgo a la hora de transmitir el VHS a un compañero, aún siguen existiendo algunas posibilidades.

Consejos para la prevención

Si se quiere reducir el riesgo de desarrollar o transmitir herpes genitales:

  • use preservativos cuando mantenga relaciones sexuales;
  • no mantenga relaciones sexuales mientras los síntomas estén presentes (genital, anal o roce con la piel);
  • no de besos cuando tenga herpes labiales, y
  • no tenga varias parejas sexuales.

Algunas personas creen que el estrés, la sensación de cansancio, una enfermedad, la fricción con la piel o la exposición al sol pueden desencadenar las recurrencias de los síntomas. Identificar y evitar estos desencadenantes podrían ayudar a reducir el número de apariciones.

Traducido por Carmen María González Morales

Revisado por Brenda Carreras

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